Quiero hablar de uno de los temas mas delicados — casi una herida abierta — en la educacion de robotica y programacion: las competiciones y los atajos listos.
Cuando se acerca la temporada de concursos, por desgracia vemos una moda equivocada: el estudiante sube al escenario con un robot que el profesor construyo, programo o compro ya hecho.
Esto es de lo peor que se le puede hacer a un nino
Si el estudiante no paso de apretar tornillos, no penso ni una linea de codigo, no sudo para corregir un error — de que sirve la medalla?
Esa medalla muchas veces no es del nino. Es el ego del adulto quedando satisfecho. Crea una falsa confianza: Yo gane el premio. Enseña atajos y ganar sin esfuerzo.
Por desgracia, algunos de estos estudiantes con robot listo se creen expertos mundiales. Puede que no sepan que es una protoboard. Puede que no hayan leido el reglamento... Y encima se dan aires frente a companeros que pasaron semanas trabajando, menospreciando su robot hecho a mano. Eso rompe el animo de quien si se esfuerzo. Entonces te pregunto: Le hicimos un favor a ese estudiante?
Mi principio es claro: Vales tanto como tu esfuerzo!
Lo esencial es esto: el estudiante trabajara, peleará, fallara, rompera y arreglara con sus propias manos. El profesor solo es guia.
Prefiero que mi estudiante quede ultimo con un robot un poco lento que construyo y entiende por completo, antes que quedar primero con un robot perfecto hecho por el profesor. Ese ultimo puesto ensena ingenieria y esfuerzo; el otro primer puesto a menudo ensena solo a representar un papel.
No el pez — la cana
Dejen que los ninos se esfuercen. Dejen que su codigo falle. Dejen que sus robots se salgan de la linea. El aprendizaje real ocurre al resolver esos errores. Si les damos el pez listo, solo les llenamos el estomago; si les ensenamos a hacer una cana, les ayudamos a cambiar el mundo.
El futuro no es de quien toma lo ya hecho; es de quien construye, suda y puede decir con la frente alta: Esto lo hice yo!